Reflexiones

La historia de Laura

La historia de Laura

Te presento a Laura. Laura es mi amiga, una buena amiga. Laura tiene 23 años. Le gusta viajar, conocer gente, aprender de otras culturas. Laura es inquieta, le encanta estar involucrada en diferentes proyectos al mismo tiempo. Le gusta la música, como a mí. Le gusta bailar… bueno, creo que eso no me gusta tanto…

También le gusta el marketing. Y la publicidad. Y los eventos. Si te descuidas, también le gusta la moda, el diseño, la restauración. Laura no tiene trabajo, y eso que lo está buscando. Laura es de las personas más capaces que conozco, pero aún no ha tenido suerte. Laura está triste. Dice que no tiene ningún “objetivo”, cree que no sabe qué quiere hacer con su vida. Tranquila, Laura. He llegado para salvarte, este post es para ti.

Ya era hora de escribir algo filosófico, melancólico, ingenuo, alegre, taciturno… (¿eh?) Algo tipo “yo a los veintitantos”, esas reflexiones efímeras que hacemos los jóvenes (¡¡sobre todo los bohemios!!). Y es que, últimamente, sólo veo divagaciones de este tipo. Admitámoslo, las cosas están muy mal, hay mucha crisis, mucho paro, mucha necesidad de “reinventarse”. Pero no sé lo que significa “reinventarse”. De hecho, me da pereza reinventarme, así que mejor me siento, y me paro, y entro en crisis. Como Laura.

Sky-Diver

(Imagen: http://http://creativeduet.com)

Lo siento, tenía que poner una de estas frases. De hecho, había una foto muy chuli con unos pieses en la playa, pero esa me la guardo para Instagram. Al grano. Hace unos días leí un blog muy interesante que contaba la historia de Lucy (no Laura, pero podría serlo), una chica de mi generación (los 90), algo frustrada porque se había encontrado con una realidad diferente a la que le habían prometido, una inferior a sus expectativas, una en la que tendría que sacarse las castañas del fuego ella solita. El autor de ese blog le daba tres consejos a Lucy:

  1. Mantén tu ambición
  2. Deja de pensar que eres especial
  3. Olvídate del resto

La verdad es que estoy de acuerdo. Aunque no tanto. Si te digo la verdad, hasta hace unos meses pensaba que en el mundo únicamente existían dos tipos de personas: los rebeldes, soñadores, aventureros, que dejan su trabajo por hacer lo que siempre han soñado; y los aburridos, nada arriesgados, que se conforman con un salario fijo aunque no les guste su trabajo. Y claro, como te imaginarás, un buen bohemio tiene que ser de los primeros. Como Steve Jobs. Buen discurso aquel de Stanford, por cierto, me gustó mucho. Pero ayer escuché uno mejor:

Te recomiendo que veas los primeros 12 minutos. Es largo, lo sé. Pero MERECE LA PENA. Yo me quedo con una frase: “it’s an incredibly exciting thing this one meaningless life of yours”, y con las nueve lecciones que nos deja este peculiar personaje:

  1. you don’t have to have a dream
    No necesitas un sueño, tu vida no necesita un objetivo. Hay gente que lo tiene, de acuerdo, pero tú no lo necesitas. Esas personas, posiblemente, pasarán toda su vida trabajando por conseguirlo. O frustradas por no haberlo hecho. Tú, en cambio, puedes tener muchos pequeños sueños, objetivos a corto plazo. Plantéate micro-objetivos. Si miras demasiado lejos no verás las cosas bellas que tienes ahora, delante de tus ojos.
  2. don’t seek happiness
    No la busques, ella te encontrará a ti cuando estés haciendo esas cosas que te gustan. Ayuda a otros a conseguir su felicidad, puede que eso te acabe haciendo feliz a ti.
  3. remember, it’s all luck
    No eres consciente de la suerte que tienes. Por tu familia, tus amigos, tu educación. Incluso cuando crees no tener suerte, la tienes. Las cosas podrían haber salido peor, pero estás aquí, leyendo esto. Estás vivo. Disfrútalo.
  4. exercise!
    Cuida tu cuerpo. Te lo dice una de las personas más perezosas que vayas a conocer nunca. Ejercítalo, respétalo, será él quien te permita llegar a anciano y cuando sea “demasiado tarde” no querrás arrepentirte de todo lo que hiciste (o dejaste sin hacer).
  5. be hard on your opinions
    No seas cabezota, pero tampoco renuncies a tus opiniones. Compártelas, sé crítico, acepta las críticas. Abre tu mente a otras perspectivas, y ayuda a otros a comprender tu punto de vista. Si es tomando un buen capuccino, mejor.
  6. be a teacher, please, please, be a teacher
    Los profesores son las personas más admirables del mundo. No dejes de enseñar, y no dejes de aprender. No necesitas un uniforme, ni trabajar en una escuela. La vida te enseña, enseña lo que has aprendido y aprende de los demás.
  7. define yourself by what you love
    La vida es muy corta. No te avergüences de lo que te gusta, hazlo. Sonríe. Da las gracias.
  8. respect people with less power than you
    Hay una cosa que aprendí en el concurso de KPMG, y es que las empresas no las dirigen los jefes, sino las secretarias. Son ellas las que conocen a todo el mundo, las que te abren y cierran las puertas, las que se merecen tus buenas palabras.
  9. finally, don’t rush
    No necesitas saber ahora mismo qué vas a hacer con el resto de tu vida. No te agobies. La mayoría de gente que tenía claro qué quería hacer con su vida a los 20 acabó teniendo una crisis a los 50. No corras.

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En realidad existen tres tipos de personas. Los rebeldes y aventureros (1), los aburridos y conformistas (2), y los otros (3). Esos otros que siguen los nueve consejos anteriores, los que disfrutan de las pequeñas cosas sin agobiarse por el mañana, pero siendo conscientes de que tienen que hacer algo hoy. No se trata de dejarlo todo, la vida tiene un coste y hay que trabajar para poder pagar las facturas. Pero si vas a trabajar, hazlo en lo que te gusta. Y si no sabes qué es lo que te gusta, prueba diferentes cosas. La vida es corta, no te quedes con la duda. Prueba. Experimenta. Fracasa. Y vuelve a probar.

Es hora de ir terminando Laura. Pero hoy quiero terminar con una canción. Una canción que seguro conoces y has oído en la radio últimamente. Pero no quiero que la oigas, quiero que la escuches, que te quedes con la letra. Cierra los ojos, sube el volumen. Da igual la decisión que tomes hoy, no importa dónde estés mañana. Eres una buena persona Laura, y estoy seguro de que todo te saldrá bien. Hagas lo que hagas, todo saldrá bien.

Este post es para Laura. Aunque en realidad Laura no se llama Laura. Se llama María. O Javier. O Pablo. Laura soy yo. Tú eres Laura. Este post es para mí, que estoy empezando a trabajar. Y para ti, que aún estás buscando trabajo. O que ya lo tienes, pero no estás seguro de que sea lo que querías hacer. O para ti, que estás a punto de jubilarte y crees que has perdido toda tu vida. No la has perdido, la has empleado en hacer cosas, muchas cosas, que te han convertido en quien eres hoy. La pregunta es, ¿qué vas a hacer mañana?

Que tengas buena semana.

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